¿Una estancia en Arles? No se pierda las Arenas de Arles, el anfiteatro romano que domina el centro de la ciudad desde hace casi dos mil años. Nos ha impresionado la grandiosidad de este monumento, uno de los mejor conservados de su tipo. En este artículo encontrará nuestras fotos y todos nuestros consejos para disfrutar al máximo de su visita a las Arenas de Arles.
¡Descubra en este artículo nuestros consejos prácticos, ilustrados con imágenes, para preparar su visita de la mejor manera posible y disfrutar de un rato estupendo!

Esta guía es totalmente independiente y se basa en nuestras experiencias. Visitamos la región de forma anónima, tomando nuestras propias decisiones y pagando íntegramente nuestras facturas.
¿Por qué visitar la plaza de toros de Arles?
¿Merece la pena visitar las Arenas de Arles? Nuestra opinión:
Sí, sin duda alguna, merece la pena visitar las Arenas de Arles. Nos ha impresionado el tamaño de este anfiteatro del siglo I, uno de los restos romanos más grandes que se conservan en Francia. Allí descubrirá un monumento que sigue vivo, y que hoy en día se utiliza para espectáculos y eventos taurinos.
Es una de las mejores atracciones de Arles.

¿Por qué son famosas las Arenas de Arles?
Las Arenas de Arles son conocidas por su excelente estado de conservación y por su agitada historia. Construidas a finales del siglo I por orden del emperador Domiciano, se inspiran directamente en el Coliseo de Roma, que acababa de terminarse en aquella época. Nos parece digno de mención que un edificio de este tipo, transformado en fortaleza y posteriormente en pueblo fortificado en la Edad Media, haya recuperado su función como lugar de espectáculos en el siglo XIX.

El monumento también es famoso por haber sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981, junto con el resto de monumentos romanos y románicos de Arles. En la actualidad sigue acogiendo corridas de toros, carreras camarguesas, conciertos y festivales, lo que lo convierte en un lugar que aúna el patrimonio con la vitalidad.
Nuestros momentos favoritos
- El recorrido por los pasillos abovedados, un auténtico laberinto de piedra,
- El momento en que se llega abajo, a la arena, a la misma arena donde antaño se celebraban los juegos romanos,
- La subida hasta la torre medieval y sus vistas panorámicas de Arles,
- Un recorrido porel exterior del edificio, para poder apreciar sus arcadas,

DÓNDE ALOJARSE EN Arles
Nuestros favoritos: barrios y hoteles
Centro de Arles, cerca de todos los lugares de interés
Hotel du Forum – ver fotos y disponibilidad
Hotel Le Cloître: ver fotos y disponibilidad
Trinquenaille, al otro lado del puente
Hotel Mireille: ver fotos y disponibilidad

Cómo llegar: Arena de Arles, Arles
¿Dónde se encuentran las Arenas de Arles?
- En el centro de Arles,
- En la rotonda de las Arènes,
- En las inmediaciones del Teatro Antiguo y de la Plaza del Foro.

¿Cómo llegar?
Las Arenas de Arles se encuentran en el centro de la ciudad de Arles, lo que permite llegar fácilmente a pie desde la mayoría de los alojamientos del casco antiguo. Le recomendamos que vaya a pie si su alojamiento está en el centro, simplemente para disfrutar del encanto de las callejuelas de Arlés por el camino. Si viene en coche, podrá acceder fácilmente al monumento gracias al aparcamiento de las Arènes, situado en las inmediaciones.

Aparcamiento
El aparcamiento de Les Arènes se encuentra en las inmediaciones del monumento. Es la opción más práctica si visita Arles en coche, ya que le evita tener que buscar aparcamiento en las estrechas callejuelas del centro de la ciudad.

NUESTROS CONSEJOS PARA ALQUILER SU COCHE EN Provenza
- Compare precios en nuestra plataforma preferida: DiscoverCars, uno de los sitios mejor valorados.
- Elija un coche lo suficientemente potente (las carreteras son empinadas) pero compacto (algunos pasos son estrechos).
- Recuerde contratarun seguro a todo riesgo (algunas carreteras son sinuosas y estrechas).
- Hay mucha demanda, así que reserve con antelación.

Consejos útiles: duración, horarios, alimentación…
La mejor época para visitarlo
Le recomendamos que visite las Arenas de Arles a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde. A esas horas, la luz es más suave y la piedra caliza adquiere un tono dorado de gran belleza. En plena temporada de verano, el recinto puede estar muy concurrido; por lo tanto, le recomendamos que acuda durante las primeras horas de apertura para poder disfrutar con más tranquilidad de las gradas y los pasillos.
Duración de la visita y principales dificultades
Calcule entre 45 minutos y una hora para visitar la plaza de toros de Arles. El terreno está en pendiente y hay numerosos escalones a lo largo del recorrido, sobre todo para acceder a las gradas superiores o a la torre. Por lo tanto, el acceso resulta difícil para las personas con movilidad reducida.

Visitas con niños
A los niños suele gustarles visitar la plaza de toros de Arles, donde pueden explorar los pasillos y trepar por las gradas. No obstante, preste mucha atención a los más pequeños, ya que el terreno en pendiente y los numerosos escalones exigen especial cuidado.
Consejos para la visita
En las Arenas de Arles no hay un recorrido obligatorio. Le recomendamos que comience por los pasillos y galerías de la planta baja, para luego subir progresivamente hacia las gradas y, a continuación, hacia la torre, y terminar con la vista panorámica más hermosa del monumento.

Horarios y precios
Las Arenas de Arles están abiertas en el siguiente horario:
- Precio: 11 €
- De noviembre a febrero: de 10: 00 a 17:00,
- Marzo y octubre: de 9: 00 a 18:00,
- Abril y septiembre: de 9: 00 a 19:00,
- De mayo a agosto: de 9: 00 a 20:00.
- Últimas noticias en la página web oficial aquí.
Visitas guiadas
En la Arena de Arles se ofrecen visitas guiadas que permiten profundizar en el conocimiento del monumento y comprender mejor su historia, tanto romana como medieval.
UN POCO MAS DE paciencia
Todas las fotos, mapas, información, buenas direcciones para que su estancia en la Provenza sea un éxito, ¡pronto estarán reun idas en un único ebook!

Inmersión en los pasillos y sobre la arena de la arena
Una vez atravesada la entrada, lo primero que nos llamó la atención fueron los pasillos. A continuación, nos dirigimos a la planta de la propia arena, donde antaño se celebraban los juegos romanos.
Los pasillos abovedados, un laberinto antiguo
Nos sorprendió la extensión de la red de pasillos abovedados que recorre las Arenas de Arles. Este sistema, heredado de los ingenieros romanos e inspirado directamente en el Coliseo de Roma, permitía en su día evacuar a miles de espectadores de forma rápida y sin contratiempos.

Alternará entre pasajes oscuros y austeros, en los que resuena cada paso, y espacios abiertos bañados por la luz que dan a las gradas. Este es uno de los aspectos que más nos ha gustado de nuestro recorrido: ese juego de contrastes entre la penumbra de las galerías y la luminosidad de la arena pone de manifiesto, por sí solo, toda la maestría de los constructores de la época. Tómese su tiempo para detenerse en algunos cruces; la red de tráfico vertical y horizontal merece ser observada con detalle.

De pie sobre la arena, en el centro de la arena
Salir al nivel de la arena sigue siendo uno de los momentos más destacados de la visita. Este espacio elíptico, de 136 metros de longitud, está rodeado por gradas que se elevan por todos los lados. Resulta difícil no imaginar los combates de gladiadores y los juegos públicos que se celebraban allí a finales del siglo I, ante la mirada de varios miles de espectadores sentados según su rango social.

Desde esta posición a ras de suelo, podrá apreciar realmente la magnitud del monumento: el muro del podio que antaño separaba la arena de las gradas, las arcadas en dos niveles y el ático, hoy desaparecido, que coronaba el conjunto.
Las gradas y las localidades del toril
En las gradas, entre las tribunas y el toril
Las gradas de la Plaza de Toros de Arles se distribuyen en varias decenas de filas y, en la actualidad, tienen capacidad para acoger a varios miles de espectadores durante las corridas de toros, las carreras camarguesas y los conciertos. Nos ha gustado observar, mientras paseábamos de una zona a otra, cómo están distribuidas las localidades: tribunas, primera fila, segunda fila y las denominadas secciones del toril.

Este último término se refiere, en las plazas de toros tradicionales, al corral donde esperan los toros antes de salir a la pista; ha dado nombre a algunas de las filas de gradas más codiciadas durante los espectáculos. Al subir los escalones, percibirá la misma organización metódica que ya regía la acogida del público en la época romana, cuando cada categoría de ciudadano ocupaba un lugar asignado.

Le recomendamos que se tome un momento para sentarse en estas gradas, aunque solo sea para contemplar la ciudad desde esta altura.
La torre medieval y las vistas panorámicas de Arles
Subir a la torre para disfrutar de unas vistas únicas
En nuestra opinión, la subida a la torre constituye uno de los momentos más destacados de la visita a la Arena de Arles. Una escalera, situada sobre la entrada principal, permite acceder a una torre construida en la Edad Media, cuando el anfiteatro servía de fortaleza. Aproveche para admirar los arcos de piedra caliza blanca característicos de la primera planta.

La fotografía que se muestra a continuación presenta una vista desde abajo de un muro de piedra en opus reticulatum (o un tipo de aparejo similar con bloques pequeños y regulares), típico de la arquitectura romana. En ella se aprecian las altas paredes del anfiteatro, que se alzan hacia un cielo de un azul intenso.

Una vez arriba, la recompensa está a la altura del esfuerzo: podrá contemplar toda la cavea: la arena, las gradas… Y podrá ver más de cerca la parte superior de los arcos.

Además, podrá descubrir los tejados de Arles, los campanarios de Notre-Dame-de-la-Major y de Saint-Trophime, así como el Gran Ródano, que rodea la ciudad. Cuando hace buen tiempo, la vista llega incluso hasta la abadía de Montmajour y los Alpilles.

De ese momento conservamos uno de nuestros mejores recuerdos de la visita, ya que la vista abarca a la vez el monumento, la ciudad y el campo de los alrededores.
El anfiteatro, visto desde el exterior al caer la noche
El recorrido exterior de la plaza de toros
Al dar la vuelta al monumento por el exterior, se puede apreciar la regularidad de sus sesenta tramos y de sus arcadas distribuidas en dos niveles. Nos ha gustado descubrir, mientras caminábamos lentamente alrededor del edificio, los vestigios de las diferentes épocas: la piedra romana original, las reformas medievales y los restos de las tres torres que aún hoy se pueden ver, testigos de la transformación del monumento en fortaleza.

Dependiendo del ángulo que elija, descubrirá perspectivas muy diferentes de las arcadas y de los tejados del casco antiguo que la rodean de cerca. Se trata de un complemento natural a la visita al interior, que no debe pasarse por alto ni antes ni después de su visita al interior del monumento.

Las arenas al caer la noche
Por la noche, la Arena de Arles adquiere un aspecto diferente, aún más imponente. Nos gustó especialmente pasear junto al monumento a esa hora, cuando las calles de los alrededores se tranquilizan y la masa de piedra destaca contra el cielo de Arlés.

Durante las ferias, el ambiente nocturno cambia por completo: las bodegas animan las calles del centro de la ciudad hasta bien entrada la noche, con orquestas y actuaciones musicales al aire libre.
La historia en breve
Estas son las fechas clave que debe tener en cuenta para comprender la historia de las Arenas de Arles:
- Finales del siglo I (hacia los años 80-90 d. C.): construcción del anfiteatro por orden del emperador Domiciano, en la colina de l’Hauture,
- Fin del Imperio romano: el anfiteatro sigue utilizándose para los juegos y los combates de gladiadores,
- Finales del siglo VI: transformación en fortaleza,
- Edad Media: el complejo se convierte en una auténtica ciudad amurallada y fortificada, con más de 200 casas, calles, plazas y capillas,
- 1825-1830: por iniciativa del escritor Prosper Mérimée, el ayuntamiento emprende la expropiación y, posteriormente, la demolición de las viviendas construidas en el interior del monumento,
- 1830: primera corrida de toros organizada en el anfiteatro al aire libre, para celebrar la toma de Argel,
- 1840: declaración del monumento como monumento histórico,
- 1981: inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, junto con el resto de monumentos romanos y románicos de Arles,
- 2013: fin de una importante campaña de restauración llevada a cabo durante diez años.

Reciba nuestro boletín
- ¡Un soplo de aire fresco en su vida cotidiana en los bellos destinos de Region Lovers!
- Una vez al mes
- Sin publicidad
PLANIFIQUE SU VIAJE A LA Prrovenza
- Inspiración
Qué ver en Provenza
Los pueblos más bonitos de la Provenza
Los pueblos más bonitos
Los castillos más bellos
Los mejores destinos

- Consejos prácticos
Alquile un coche en Provenza – en Niza – en Cannes – en Marsella – en Aix-en-Provence.
Itinerarios: 5 días – 1 semana – 10 días
Ideas para el fin de semana: lo mejor – románticas – de lujo – insólitas

- Dónde alojarse
Dónde alojarse en Provenza
Los mejores hoteles de lujo






