¿Es usted aficionado a la arquitectura rural? El Village des Bories le espera en Gordes. Nos ha encantado esta aldea de cabañas de piedra seca, construidas sin mortero ni cemento por campesinos y pastores hace unos 300 años. Declarado Monumento Histórico, este museo dedicado a la vivienda rural narra la vida agrícola de la Provenza de antaño.
¡Descubra en este artículo nuestros consejos prácticos, ilustrados con imágenes, para preparar de la mejor manera posible su visita al Village des Bories y disfrutar de un rato agradable!

Esta guía es totalmente independiente y se basa en nuestras experiencias. Visitamos la región de forma anónima, tomando nuestras propias decisiones y pagando íntegramente nuestras facturas.
¿Por qué visitar el Village des Bories?
¿Merece la pena visitar Le Village des Bories? Nuestra opinión:
Sí, merece la pena visitar el Village des Bories. Tuvimos la sensación de estar recorriendo un inmenso juego de construcción al aire libre, como un Lego gigante hecho de piedras. Los corrales de ovejas, los hornos de pan, las cubas de vino y las callejuelas ponen de manifiesto un saber hacer que hoy en día ya no existe.
Es una de las mejores actividades que se pueden realizar en Gordes y en el Luberon.

¿Por qué es famoso el pueblo de Les Bories?
El pueblo de Les Bories es famoso por ser el conjunto más importante de viviendas construidas con piedra seca de la región de Apt. ¡Solo en Gordes hay más de 400 bories en su territorio! Declarado Monumento Histórico en 1977, este lugar debe su fama también a su restauración ejemplar, elogiada por la Academia de Arquitectura.
Además, el arte de la construcción con piedra seca también forma parte del patrimonio inmaterial de la UNESCO.

Nuestros momentos favoritos
Estos son los tres momentos que más nos han marcado:
- Entrar en una «borie» y levantar la vista hacia la bóveda en voladizo, donde cada piedra se mantiene en equilibrio sin ningún tipo de aglutinante.
- Pasear por las callejuelas y los recintos de la aldea para imaginar la vida cotidiana de los campesinos y pastores de antaño.
- Divertirse colocando piedras en el pequeño espacio destinado a ello: ¡a los niños les encanta, y a los mayores también!

DÓNDE ALOJARSE EN Lubéron
Nuestros favoritos:
En Gordes, un pueblo excepcional:
Hotel Mas des Romarins: ver fotos y disponibilidad
En los alrededores de Mane y Forcalquier:
Hotel Couvent des Minimes: ver fotos y disponibilidad
En los alrededores de Menerbes, en el corazón de los pueblos:
Hotel Bastine de Marie: ver fotos y disponibilidad

Consulte nuestra selección: dónde alojarse en el Luberon
Cómo llegar y mapa: Village des Bories, Gordes
¿Dónde se encuentra el Village des Bories?
- En el municipio de Gordes, a 4 km del pueblo
- Tiempo de trayecto desde el centro de Gordes: 10 min,
- Duración del trayecto desde Cavaillon: 30 min,
- Duración del trayecto desde Aviñón: 50 min,
- Aquí tiene un mapa que le ayudará a encontrar el camino:

¿Cómo llegar?
Lo más sencillo sigue siendo ir en coche, ya que el lugar se encuentra en plena naturaleza, alejado del pueblo de Gordes. Tenga cuidado, algunos tramos de la carretera que conduce al aparcamiento son estrechos: conduzca con precaución, sobre todo en temporada alta, cuando los vehículos se cruzan. Tenga en cuenta que las autocaravanas y los autobuses no pueden circular por esta carretera.

Aparcamiento
Los coches disponen de un aparcamiento cercano, situado directamente en el recinto.
El suelo es de tierra y grava.

En el caso de los autobuses y las autocaravanas, es obligatorio aparcar en otro aparcamiento, situado junto a la D2, a 1,7 km del Village des Bories. A continuación, el trayecto continúa a pie: calcule unos 20 minutos de camino.

NUESTROS CONSEJOS PARA ALQUILER SU COCHE EN Provenza
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- Elija un coche lo suficientemente potente (las carreteras son empinadas) pero compacto (algunos pasos son estrechos).
- Recuerde contratarun seguro a todo riesgo (algunas carreteras son sinuosas y estrechas).
- Hay mucha demanda, así que reserve con antelación.

Consejos útiles: duración, horarios, alimentación…
La mejor época para visitarlo
El recinto se recorre principalmente al aire libre, sobre un suelo mineral que refleja el calor. En verano, le recomendamos que venga a primera hora de la mañana, a partir de las 9:00, o al final del día, cuando la luz rasante resalta el relieve de las piedras. En primavera y en otoño, las temperaturas más suaves hacen que el paseo resulte aún más agradable.

Duración de la visita y principales dificultades
Prevea entre 30 minutos y 1 hora para recorrer el pueblo. El suelo es irregular, pero el recorrido es, en general, llano, salpicado de algunas escaleras. Hay aseos en el edificio de recepción.
El recorrido no es apto para cochecitos: la página web recomienda utilizar un portabebés. El acceso en silla de ruedas está limitado a determinadas zonas del pueblo.

Consejos para la visita
Tras la bienvenida, déjese guiar por las callejuelas que conectan los distintos grupos de cabañas. Le sugerimos que comience por las salas de exposición del museo del hábitat rural para comprender la técnica de la piedra seca y, a continuación, recorra las «bories», los recintos y las zonas de trilla.

Visitas con niños
A las familias les encantará este lugar de tamaño reducido, que los niños explorarán como si fuera un gran parque infantil. Tenga en cuenta que deberá utilizar una mochila portabebés para los más pequeños, ya que el cochecito no cabe.
Además, hay un pequeño espacio en el que pueden divertirse apilando piedras para comprender cómo montaban las cabañas los constructores. ¡Y no es solo para los niños!

Horarios y precios
El Village des Bories permanece abierto todo el año, excepto el 25 de diciembre y el 1 de enero. La última entrada se realiza 30 minutos antes del cierre. Estos son los horarios:
- Del 30 de marzo al 31 de mayo: de 9:00 a 18:30
- Del 1 al 30 de junio: hasta el 30 de septiembre: de 9:00 a 19:00, como mínimo
- Del 1 al 25 de octubre: de 9:00 a 18:30
- Del 26 de octubre al 15 de noviembre: de 9:00 a 17:30
- en invierno: como mínimo de las 10:00 a las 17:00
- Las tarifas individuales son las siguientes: 8 € (adultos), 4 € (estudiantes), 4 € (de 12 a 17 años). La entrada es gratuita para los menores de 12 años,
- Últimas noticias en la página web oficial aquí.
- La visita se realiza de forma autónoma, a su propio ritmo
Restauración
No hay ningún restaurante dentro del recinto. Se permite hacer un pícnic, pero solo fuera del pueblo: no olvide llevar su cesta de comida y agua suficiente en verano.
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Una aldea construida con piedra seca frente al Luberon
El pueblo de Les Bories nos descubre un paisaje totalmente moldeado por la mano del hombre. Aquí, la piedra caliza está por todas partes: con ella se construyen las cabañas, los muros y los recintos.
El arte de construir sin mortero
Nos llamó la atención la precisión de estas construcciones, levantadas sin cemento, sin cal ni tierra. Las piedras se seleccionan, se tallan y, a continuación, se colocan en posición horizontal o ligeramente inclinadas hacia el exterior para evitar que penetre el agua. Cada hilada sobresale ligeramente respecto a la anterior: este es el principio de la bóveda en voladizo, que no requiere encofrado alguno.

Unas grandes losas planas, colocadas en la parte superior, garantizan la estabilidad del conjunto. Entre en una «borie» y levante la vista: comprenderá rápidamente por qué las bóvedas en forma de casco de Gordes tienen fama de ser las más difíciles de construir. Nos quedamos un buen rato observando ese juego de equilibrio.

¿Borie o cabaña? Un paisaje de piedras
Allí nos enteramos de que los mayores no hablaban de «bories», sino simplemente de «cabañas», el término que aún prefieren los puristas. La palabra «borie», que se emplea tanto en masculino como en femenino, proviene del provenzal «bori», que designa una casa de campo, a su vez derivada del latín medieval «boveria», que significa «establo para bueyes».

Alrededor de las cabañas, fíjese en otras construcciones de piedra seca: los «clapas» (montones de piedras en los límites de los campos), los «restanques» (terrazas), los muros de contención y los recintos. Este modesto patrimonio, construido con las piedras extraídas del suelo durante los trabajos de desbroce, define la identidad de las colinas de Gordes. Nos ha gustado contemplar el paisaje a través de estos detalles.


Tras las huellas de los campesinos de Gordes
Al carecer de iglesia y de cementerio, la aldea servía de lugar de residencia temporal, como complemento del pueblo permanente. Es testimonio de la actividad agrícola y ganadera de innumerables generaciones.
Establos, hornos de pan y cubas de vino
Al recorrer las callejuelas, se encontrará con apriscos, hornos de pan, cubas de vino y eras para trillar el trigo, protegidos por murallas. Nos detuvimos frente al horno de pan central: durante la restauración, un árbol había crecido en su centro y había perforado su cúpula.

Tampoco se pierda la casita del siglo XVII, cuya pared norte ciega deja al descubierto un magnífico aparejo de piedras. Su fachada, agrietada de arriba abajo, ha requerido una restauración muy delicada. Hemos descubierto que cada edificio narraba una tarea cotidiana, desde el pan hasta el rebaño.
Una vida rural marcada por el olivo
En los siglos XVII y XVIII, en las parcelas desbrozadas se cultivaban plantas de «secano»: moreras, almendros, cereales, forraje y, sobre todo, olivos. Hemos descubierto que la producción de aceite siguió siendo la actividad principal de Gordes hasta la gran helada de 1956.

Las familias complementaban sus escasos ingresos con la cría de ganado menor, la producción de miel, los huertos, la recolección de plantas aromáticas, la búsqueda de trufas o incluso la cría del gusano de seda. Hoy en día, se han recuperado los olivares en los alrededores de la aldea: aproveche la ocasión para imaginar cómo era el campo de antaño. Hemos podido comprobar lo duro que resulta trabajar en una tierra tan árida.

Un museo dedicado a la vivienda rural
Más allá de su arquitectura, el Village des Bories está concebido como un museo. Permite comprender mejor el pasado de Gordes y el papel que desempeña la construcción en piedra seca en el mundo.
Objetos, herramientas y archivos del Gordes de antaño
En el interior de algunas cabañas, descubrimos una colección de objetos cotidianos y herramientas agrícolas tradicionales de la región, fabricados a mano y pensados para el uso humano. Los documentos de archivo también reflejan la vida de Gordes a lo largo de los siglos. Además, una exposición fotográfica muestra diferentes tipos de construcciones de piedra seca en Francia y en el mundo.

Tómese su tiempo para comparar estas construcciones lejanas con las «bories» que le rodean: verá que una misma técnica artesanal se manifiesta en formas muy variadas. Nos ha gustado esta perspectiva, que sitúa a la aldea en un contexto histórico más amplio.

La restauración del yacimiento
La conservación de la aldea se la debemos a Pierre Viala, poeta, escritor, actor y gran viajero, quien descubrió Gordes en 1956. En 1968, vendió su casa para comprar esas ruinas cubiertas de zarzas. La restauración comenzó en 1969 y se prolongó durante ocho años, sin ayuda económica, gracias a los albañiles de Gordes. Hay que desbrozar, reconstruir los muros desde sus cimientos y recoger piedras cuya pátina combine con las antiguas. Fíjese en las cumbreras y los marcos de las puertas: le resultará difícil distinguir las partes restauradas.

La historia en breve
Antaño conocido como «Les Cabanes», este caserío no cuenta ni con iglesia ni con cementerio: servía como alojamiento temporal relacionado con las labores agrícolas estacionales. Estas son las fechas más destacadas de su historia:
- Edad del Bronce: aparición de la técnica de construcción en piedra seca, que se transmitió posteriormente durante casi 3.000 años.
- Siglos XVII y XVIII: ante el crecimiento demográfico, los campesinos de escasos recursos desbrozan las colinas. Las piedras extraídas del suelo se utilizan para construir muros, terrazas y cabañas.
- A finales del siglo XIX: la aldea quedó abandonada. La vegetación invade las cabañas y las hermosas tejas de pizarra están destrozadas.
- 1886 y 1909: dos terremotos sacuden el lugar.
- 1956: la gran helada destruyó los olivos y puso fin a la actividad principal de Gordes, la producción de aceite.
- 1968-1969: Pierre Viala, poeta, escritor y actor, adquiere el terreno y emprende una restauración que dura ocho años.
- 1977: el lugar fue declarado Monumento Histórico.
- 1983 o 1984: el municipio de Gordes pasa a ser propietario y gestor del recinto.

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Preguntas frecuentes
¿Se admiten perros en el Village des Bories?
Sí, se admiten perros en las instalaciones. No olvide dejar agua para su mascota en verano, ya que el suelo de piedra puede calentarse rápidamente.
¿Se puede hacer un picnic en el Village des Bories?
Sí, se permite hacer un picnic, pero únicamente fuera del recinto. Esta norma permite conservar las cabañas y las callejuelas declaradas Monumento Histórico.
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